Miércoles, 11 de Febrero de 2009
El técnico boricua Ricky Benítez estima que Panteras tiene sólidos argumentos
Observa atentamente los movimientos de sus jugadores en la cancha. Emplea un tono de voz recio para corregirlos, cuando ve que cometen algún error en los esquemas tácticos, pero a la vez es un gran motivador, porque les reconoce de manera enérgica sus avances.
Bajo esa tónica se desarrollan las prácticas de Panteras de Miranda, al mando del técnico puertorriqueño Ricky Benítez, quien contesta sin vacilación cuando se le interroga sobre las posibilidades del club de cara a la zafra 2009 de la LPB.
"No vine a llegar de último, ni mucho menos. No lo he hecho nunca en mi vida y esta vez tampoco será. Confío en la base del talento venezolano que tiene este equipo, hay muy buenos jugadores y estimo que en lo que arriben los tres jugadores importados se dará una muy buena conexión", explica el estratega, al culminar la práctica.
En la campaña de 2008, los felinos terminaron al fondo de la tabla, con foja de 9-45.
Benítez señala que tiene motivos para ser optimista. Se desborda en elogios para jugadores como Eduardo "Pichi" Torres, de quien cree será una de las estrellas del campeonato, pero también habla del resto del grupo, con orgullo.
"Tienen las ganas, solo que debemos seguir trabajando muy duro en esta pretemporada".
El técnico, uno de los cinco boricuas que estarán en acción este año en el circuito local, dijo que los jugadores están en la fase de "aprender los sistemas. Después que ellos se acostumbren todo fluirá mejor".
Durante las prácticas, el énfasis se hace en la defensa y también en el juego de carrera. El entusiasmo está a flor de piel.
"Tenemos los argumentos y las ganas", repetía Benítez.
A diferencia del año pasado, el club felino se vislumbra más profundo en su banco, con la incorporación de Deivis Añanguren (jugó en 2008 con Gigantes de Guayana) y Derwin Ramírez (llegó en un cambio por Oswaldo González).
Ambos pueden complementar el trabajo de Cristopher Darwin Jaramillo, Richard Mejías, Michael Flores y Tadeo Rodríguez, entre otros.
Sobre la experiencia de entrenar en Venezuela, Benítez dijo sentirse encantado de la vida.
"No veo la hora que llegue el primer juego de la temporada y más por tratarse de Cocodrilos de Caracas".
A finales de 2004, el estratega fue contratado por esa organización para dirigir en la zafra siguiente, pero el acuerdo se deshizo. El año pasado estuvo como asistente de Marinos de Anzoátegui, por breve lapso.
"La verdad, tengo mente de entrenador y no de asistente. Estar parado allí, sin poder tomar decisiones, no me agradó. Eso me llevó a dejar el club pero agradezco mucho la oportunidad que me dio el dueño de la Organización para ese entonces, Domingo Cirigliano".
Acotó que su última actuación como técnico fue a finales de 2007, en la Liga de las Américas, cuando estuvo al frente del conjunto All Stars de la PBL, en Estados Unidos.
José Rubicco Huertas Foto Vicente Correale / EL UNIVERSAL